Alice in der land

Alice in der land

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Este título podría perfectamente ser de él.

El mundo –qué no es nuestro- castiga las libertades mundanas.

Una en mano

(Mil en pies desnudos)

El arte de besar en pasos la arena húmeda en la que se hunden los recuerdos.

(la estela mudae en que amanece, atestigua besar)

lunes, 3 de septiembre de 2007

A. Z

Flor de papel,

labios de ajenjo,

besa amargo amor.


Sabor derrocha,

lujuria simple,

rozando ropas,

no dice no.


Caricia deja,

esmerilada,

muda al cantar,


porque palabras,

que ansía dadas,

sola y se va.


Caricia deja,

mano de nadie,

ojos te dio.


Porque ella sabe,

el que va ciego,

no dice no.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Continum

(El pecado es una canción mal acabada y puedes caminar recto por la sinfonía sinuosa y aún así perderte en una puerta que abrirá nuevamente al comienzo. A eso le llaman infierno.)

No importa no saber exactamente qué hago en esta carretera y por qué no se ve más que un continum de árido suelo entremezclado con olor a anís añejado.
Escucho una melodía. “Exit music (for a film)” y tampoco quién me dirá que esto no es más que un film, una árida carretera y el vacío a mis lados, y el silencio traspasándome enojado, anger, yes, that’s anger, that feeling, that sin, the sin is a song but the song is hell.
¿Si se hubiera esfumado el mundo entero en mi mundo? Entonces solo quedaría caminar, sentimiento de levitar suavemente por hilos invisibles que sostienen mi cuerpo de aire y cruzar todo ese trayecto en pleno silencio del sonido que grita miles de voces mudas que cruzan junto con mi cuerpo, pero no, porque solo permanezco de pie observando y preguntándome cómo es que he venido a parar aquí.

Algo da el impulso. No sorprenderme: regla inamovible. Repentinamente sigo derecho, la recta del camino sinuoso que entonces no es recta, pero entonces qué importa. Tanto polvo perecedero y tan poco para ver si acá no hay ojos, si acá no hay espejos entonces acá no estoy. Y lo declaro, acá no estoy ¿cómo sé que estoy? Mintieron cuando me dejaron despertar aquí porque me quedé dormida y quizás el alcohol o quizás esto se llame “sueño lúcido” perdiendo nuevamente todo control menos la conciencia y es estar despierto y dormido en una misma imagen y es congelar el tiempo y romper la recta-sinuosa.

Por eso. Algo da el impulso. Me paro y empiezo a caminar y diviso un punto lejano y obscuro. Estornudo. El polvo comienza a derretirme, empiezo a exhalar polvo y de polvo venimos y a polvo vamos y ¿de dónde sale el polvo del mundo? Ahora no importa porque la toco, toco eso, eso, puerta, roble, de nuevo (porque yo sé, esto es un nuevamente de hace un rato).

Solo queda abrir. Abrir y retroceder nuevamente el tiempo al tiempo de cuando no recuerdo cómo ni dónde, o querer retroceder en ese tiempo entonces nada, no hay nada, no me puedo mover hacia atrás, sólo puedo avanzar para retroceder y entonces la angustia y entonces algo así como el día o cómo he llegado hasta aquí ¿alguien me explica?

Pero no hay voces.

Quizás solo mi retrato y una vela roja (me gusta el rojo) y un poco de raso italiano y un bello forro de terciopelo negro y los sollozos incesantes porque no, no llores, no hay que llorar.

Pero los funerales son así, qué le vas a hacer, algunas palabras más y otras que no se han de decir, de ahora a nunca jamás, para no profanar y no jurar por aquello que no existe (porque no creer es no creer o creer quizás en esto hasta que se muere y entonces qué carajo: qué demonios: se irá al infierno o solo existe el infierno.)

Aquí dónde el sueño nunca acabó.

martes, 7 de agosto de 2007

Pesadilla o sueno en replay.

condenado, papel decía: otra vez el sueño, despertar en un sueño y volver a él y leer interminablemente las mismas letras y lo escribo como testimonio, cómo aquella mujer que hace el amor y guarda el perfume de su amante, o la niña que ve a su ídolo y se disfraza de él y luego ve el disfraz y quizás estas letras sean como eso pero distinto de eso, sencillamente saber que ahora estoy en un sueño porque mañana leo esto y es exactamente lo mismo: los párpados caerán sobre estas letras y el papel se incendiará de ese modo en el que no se consume, de nuevo las mismas letras, de nuevo ella mirándome fijo y la jaula y el ave retorciéndose y de nuevo…
Mientras tanto esas letras se consumían, mientras tanto mi encendedor y lo apago para qué, para que esas letras sean estúpidamente algún tipo de oniria pero no, pero levanto la vista y está ella mirándome fijo y los párpados pesan cual plomo y comienzan a descender, todo se hace más opaco, lentamente el alcohol embriaga el ambiente y todo toma colores, como en aquellos carruseles a ferviente tiempo, risas y alcohol, alcohol y llanto y nada, abrir los ojos para ser una remake del día anterior porque entonces… entonces me encuentro ese papel y vuelvo a leerlo, a prender el encendedor sí pero no, para que atestigüe que ahora quemo el sueño para que no vuelva y lentamente está ella, mirándome fijo mientras enciendo el papel como para que no se repita otra vez, pero el azulado del día se consume con el azulado de las llamas, el sueño en esa gama de colores repetitiva pero que nunca es la misma, solo que sí, gama de colores violáceo, verde, grisáceo, azulado, rojizo, pero nunca jamás despierto. Quizás pasaron dos horas pero sé, han pasado días y días enteros consumidos en un minuto, porque me vuelvo a levantar ahí, con ese papel diciéndome sobre mi regazo estásrepitiendolapesadilla y cómo terminarla?, dale, ahora, poné stop, no replay, aniquilar el replay, aniquilar la vida en una mano pero sigue ella mirando fijo y ahora la llama encendida que llama macabra, dice algo así como no dar vuelta, que el sueño no empiece, que todo siga su recorrido, por ejemplo tomar el encendedor, la llama hipnótica que toca el recorrido de este sueño, jugando suavemente con los párpados, yendo y volviendo a ir, porque no es real (no tiene que ser real) tiene que tener el sabor del final pero
¿qué pasa si empieza pero no termina?
Infinitamente infinitesimal pequeña y herida sonrisa de seguir la pesadilla continuamente, perpetrar sus ojos sobre los míos y sus obscuras pupilas posadas sobre mis ojos perdidos, blancuzco o iris negro, agachando mirada otra vez sobre el papel que sobrevive y me condenada, otra vez, perdonar el papel y empezar a escribir: ahora no, llega el fin del sueño, porque el fuego, porque vos y el fuego, porque el fuego, el papel y vos y la noche que no es noche porque es rojiza, porque quiero despertar y tu morena piel me perturba: (dos puntos) despellejarte.
Entonces se para, la mira perturbadora(mente) y toma el encendedor y lo mueve oscilante frente a sus ojos, pero no es necesario, solo la mente en las palabras queno, solo la mente en las palabras que está bien, que sí, que prender fuego su imagen y seguir y ahora deambula el sueño en rojo, azul, amarillo y líneas negras que se contraponen y parecen aquél cuadro pero no lo son, porque está ella consumiéndose, pura y duramente consumiéndose.

Sus párpados caen sobre el recorrido-oniria o el onírico recorrido.

Ahora es su nombre el único nombre y tiene las llaves del paraíso. Tomar ese papel, está vez en blanco.

martes, 31 de julio de 2007

Cadáver maldito.

Ha volado pájaro que observa nocturnas
(vacilaciones)
E importa cuando será quién
Aquél que diga: He volado nocturno al escote de la musa muerta.
Es más fácil morir luego de las cinco de la tarde,
Porque los relojes parecen inaugurar los nocturnos pájaros.

Las canciones remontan vuelo,
La lucidez remonta conciencia,
Ha volado pájaro que vuela sobre mares,
A la mar ha muerto luego de las 5 de la tarde.

Mañana se despierta,
Y es cadáver maldito.

domingo, 29 de julio de 2007

Cuándo mañana despierte el ayer.

A veces recuerdo un sueño o a veces recuerdo el recuerdo de un sueño que es estar ahí pero dónde o no poder ponerle epigramas a la sensación, porque a veces se recuerda en reversa el sueño de escribir un sueño o seguir la estela de la lectura de mi mente cuando aparece repetido el trazo en yoatraveséestetrayecto -te lo juro- pero es un sinsentido jurar que estuve acá anoche escribiendo estas mismas letras y con razón se perdió al despertarme.
Pero te digo: otra vez estoy dormida hasta que cierre los párpados y recupere el texto. Cremme, otra vez estoy dormida porque estuve acá ayer escribiendo este texto, ahora pero cuándo porque fue ahora ayer, y lo sé porque es cómo una esquizofrénia acá, pero dónde, estuvo todo porqué.
Parece fácil de explicar pero no lo es, vida mía se desplazó en psicosis sueño lúcido inminente inmensidad porque ahora estoy durmiendo el sueño de ayer. ¿Ves? ¿Podés? Porque exactamente esto leían tus ojos despiertos mañana pero cuándo y no es que lo pregunte, porqué, una certeza en la opacada nocturna: este texto se perdió en el recuerdo de un recuerdo de un sueño hasta que despierte al posar mis párpados.

sábado, 28 de julio de 2007

Cuento: Qué cómo, cuándo pero dónde.

Parece que en principio ella no se mueve porque, perra que levanta la cola suave cual corsario riendo las notas del alcohol de las diez, entonces qué linda mirada pero te dice que vamos, que terminó la hora y porqué porque yo no pretendo jugar al juego que vino viniendo. Ella se levanta y caja de maquillajes, primero el rimmel, siempre el rimmel porque ojos pintados y pasame el vino por favor, pero tomá nota que a las diez se termina la hora y para qué si vos no te vas a horario nunca. Dale, te gusta el juego, sí está bien y gracias pero ahora escuchemos un poco de Chico Buarque. Ella empieza a moverse como arremangada de piel con ese amuleto perfecto que es lunar y te gusta chico buarque, y para qué si después empieza a contar del viaje a Brasil y yo me siento Alejandra la imbécil que nunca conoció más allá de sus narices a la perra muerte y porqué la perra muerte qué pasame la botella y está bien fría, así me gusta y ahí la mano, quedate así como cuando viene esa ola de frío en un invierno del 1997, al lado de la estufa que se apaga con las ráfagas y las burbujas del vino y bien porque en el viaje conocí a Eduardo. Pero entonces qué cuál es el sentido de Isabel? Porque entonces pasame un scon, porque entonces dale que se termina la hora y tengo que volver a las sabanas, pero no, quedate, quedate a dormir, te querés quedar y que después pero no pasa nada, muevo las manos y onduleo y querés cafe, pero entonces ella te explica que el trayecto es largo, que un hombre es un pene, un pene es un hombre, es un gato ajeno o un amuleto perfecto como aquel lunar negro que se lleva siempre pero nunca se ve porque entonces es lo mismo que construir una historia sobre Cortazar y Alejandra conociéndose en una calle de París y ella soñando con caer al Sena y el salitre en la boca y eso, eso es un hombre, pero qué hasta donde llega la espiral de historias nadie lo sabe porque la música sigue y si te gusta Chico Buarque, y no, no me gusta Isa, y entonces pido un champagne para la habitación 8, son como las burbujas que suben pero nunca se sabe el trayecto que sigue una noche como esta, cuando me acerco al hogar de leña y ella me pasa una mano por la parte interna de los muslos y sube y le desprendo el corpiño como si tuviera un delicado film de vida entre mis manos, cómo cocinar de repente a una Princesa y si ella lo sabe, todo es solamente cadáveres de la inocencia porque entonces abre su cartera y saca un collar y suena la música de fondo y es la onceava Romanza de Dvorál mientras que los violines se parecen a aquel que fue la última vez que Isabel decidió que ya era hora.
Está bien, deslizo las bragas por entre tus piernas por si las dudas ahora mis dedos se mueven con la autosuficiencia del alcohol entremezclado con la ironía de tenerte acá, porque sé que te irás, dime que haces en un paraje a mitad de la vida con una mina como yo, que no sabe bien que es lo que es vivir o quizás sí pero tu no lo entenderás y tus pantimedias están rotas Isa, pero no importa porque las burbujas del champagne curan todo, dale, llorá, llorá en mi regazo y quedate dormida, no importa el tiempo porque entonces podemos seguir la historia en donde te quedes, ahí quietita y congelada en mi regazo, llorá Isa, llorá. Parece qué las gotas de agua se evaporan ni bien mis ojos, pero sí, es así porque el llorar es un acto esporádico de la humanidad, para que algo no sea constante, para que yo no sea constante y ahora querés tomar el licor de café: pasame el vaso. Pero qué cuál es el sentido de tomar y entonces Macedonio Fernandez en sus delirios te hablaba a mí y a vos, entendés Alejandra y sí y si no está bien, vamos a la esquina por un séptimo…No, basta, ya tomaste mucho pero entonces pasa la hora y son las diez y dijiste que basta y porqué basta si sigo y ahora te pongo una mano en la cintura y Piazzola de fondo con La Cumparsita mientras me seguís el paso porque el séptimo regimiento no, no es suficiente, nos movemos, izquierda, atrás, atrás, derecha y seguí el ritmo Isa porque no se termina la noche, no, mirá qué no, el 206 pasa a toda velocidad y decide que no valemos la pena, que no nos va a llevar a los confines como uno de los desconocidos para después jugar, y qué eso es la inocencia, está bien, un par de pantimedias y chicho Buarque sonando de fondo o quizás el bandoneón pero se pierde en el relato que te hago de la noche sin nombre, movete, eso, movete al ritmo del violín Isa, porqué Alejandra, pasame el champagne que se apagan las gotas pero no, ahora el alma tiene ese sentido de penumbra en mis dedos, ahora te tengo, ahora tu cintura es la mía y nos movemos al compás pero parece que empieza a detenerse y pero no, y qué seguí pero bueno está bien, es como las burbujas del champagne que suben y se disipan o un archivo que se perdió en el alcohol o un par de balbucéos inofensivos, así, como yo poniendo mi mano en tu entrepierna y el reloj dando las diez. Sube y punto.
Sube.
Punto.